La bujíaEs cierto que las bujías de encendido son pequeñas y
baratas, pero están en la "linea de fuego" y no todas son iguales en su
construcción, por eso es necesario su correcto uso y selección.
El dibujo de la derecha muestra como
se instala la bujía para hacer su trabajo en el motor. La bujía está
representada en verde, en el extremo superior se conecta al cable
procedente de la bobina, y en el extremo inferior, se produce la
chispa que salta entre dos electrodos como veremos mas adelante.
Este salto se produce dentro de la cámara de combustión del motor
para producir el encendido de la mezcla de aire y combustible.
|

|
Estructura de la bujíaUna bujía como la mostrada durante el ciclo
de trabajo del motor, está en contacto por su extremo inferior primero con
la mezcla de aire y combustible frío que entra al cilindro, luego con los
gases y partículas incandescentes de la combustión en un ambiente
oxidante, y finalmente con los gases y partículas calientes del escape.
Esto supone que:
- La bujía tiene que adaptarse a los constantes cambios de
temperatura.
- Debe ser lo suficientemente refractaria para soportar temperaturas
muy altas.
- Debe soportar la erosión producida por las partículas incandescentes
que se mueven a gran velocidad en el cilindro
- Debe ser resistente al ambiente corrosivo generado por los gases
calientes en presencia de oxígeno del aire de la mezcla.
- Como si todo esto fuera poco, debe mantener su aislamiento eléctrico
entre el electrodo central y el lateral en todas condiciones, para
impedir las fugas de electricidad y generar una chispa potente y sin
pérdidas.
Para poder cumplir todas estas exigencias se apela a
materiales especiales que pueden trabajar sin fallo por largo tiempo.

|
La figura de la izquierda muestra un
esquema de una bujía simple seccionada para ver sus elementos
internos. En un cuerpo de acero hueco roscado exteriormente en el
extremo inferior y provisto de un hexágono de apriete, se coloca un
aislador de cerámica (porcelana) que ocupa todo el interior y se
prolonga hacia arriba cubriendo un núcleo conductor que va
desde una terminal de conexión para el cable del distribuidor o CDI
(arriba) hasta un pequeño conductor inferior nombrado como electrodo
central hecho de un material resistente a la corrosión (aleaciones de níquel)
capaz de soportar la inclemencias del
ambiente. El aislador de cerámica es monolítico, y se coloca
dentro del cuerpo de acero, asentado sobre una junta refractaria en
el apoyo inferior en el cambio de sección a la parte roscada. Este
aislador cubre todo el electrodo central, incluyendo el inserto
anticorrosivo final, del cual solo sobresale una pequeña porción.
Entre esta porción sobresaliente y el electrodo de tierra soldado al
cuerpo de acero y construido también de material resistente al
ambiente de trabajo, salta la chispa de ignición del combustible en
la cámara de combustión.
|
Una bujía mas terminada
En el gráfico de la derecha se
muestra la sección de dos tipos diferentes de bujía. A la
izquierda está la bujía de núcleo de cobre convencional y a la d
erecha una bujía a la que
se le ha colocado una resistencia supresora adicional para aumentar
la efectividad de la chispa, y además amortiguar la onda de voltaje
que interfiere con el radio. Observe que la resistencia está alejada
de la zona mas caliente de la bujía a través de un trozo de
conductor de cobre. En la búsqueda de mayores prestaciones los
fabricantes de bujías han elaborado verdaderos complejos
tecnológicos, cuyas "bondades" son objeto
|

| de una feroz
propaganda que atrapa muchos incautos que pagan verdaderas fortunas en sus
bujías sin la menor necesidad de ello. Generalmente una bujía
convencional, con el grado térmico adecuado (como veremos mas adelante) es
adecuada para la mayor parte de los vehículos de serie con trabajo normal,
y solo en casos especiales hay que recurrir a bujías especiales.
El calor en las BujíasComo hemos visto, el extremo de los
electrodos de la bujía está en contacto con los gases incandescentes de la
combustión y del escape durante una parte del ciclo de trabajo
correspondiente del motor, este contacto evidentemente calienta la bujía.
La parte roscada de ella, está en íntimo contacto con las partes metálicas
del motor que se refrigeran con agua, por lo que su temperatura no puede
subir mucho mas allá de la temperatura del motor. No obstante el
electrodo central que está cubierto en su mayor parte por el aislamiento
cerámico, no tiene una vía rápida por donde disipar el calor recibido de
la combustión y se calienta notablemente, especialmente cuando el motor
gira a altas velocidades y los ciclos de calentamiento son mucho mayores
por unidad de tiempo. Este calentamiento es hasta cierto punto
deseable, porque ayuda a la combustión de los sedimentos de combustible y
partículas semi-carbonizadas que se depositan en el aislamiento durante el
trabajo del motor y que pueden llegar a producir una capa conductora sobre
el aislamiento, que pone en corto-circuito el electrodo central con el
cuerpo metálico interior de la bujía haciendo desaparecer la
chispa. Sin embargo, el valor final de temperatura que puede alcanzar
el electrodo central no puede crecer hasta poner en peligro la integridad
de la cerámica que lo recubre ,o ponerlo incandescente, lo que tendría el
negativo efecto de producir la pre-ignición del combustible con la
consecuente tendencia del motor a girar en sentido contrario. Es necesario
entonces controlar la temperatura, ni muy fría ni muy caliente, pero....
como el motor es una máquina versátil que lo mismo se usa como
reparto con constantes paradas y arrancadas que tienden a
mantener las bujías muy frías, o como vehículo de tránsito a alta
velocidad por autopistas por largos períodos de tiempo, la solución de la
disipación de calor en las bujías es una situación de compromiso. Por tal
motivo los fabricantes de bujías las producen aparentemente iguales pero
con diferente capacidad para disipar el calor (grado térmico). Cuando
las condiciones de uso se aparta notablemente de las
condiciones promedio o el motor empieza a presentar síntomas de desgaste,
en posible y hasta necesario, utilizar unas bujías con grado térmico
diferente a las bujías de serie.
A la derecha puede verse un esquema
de como se transfiere el calor desde el electrodo central a la parte
roscada (fría) de la bujía. El calor entra a la bujía por el
extremo inferior que está en contacto con la combustión, las flechas
rojas indican el camino que debe seguir este calor para llegar a la
parte fría de la bujía. Un cono de aislante cerámico mas profundo
reduce notablemente las posibilidades de disipación, mientras que
este cono mas corto la aumenta en mucho. Por este sencillo método se
controla el valor de la temperatura final del
|
 | electrodo
central a un valor dentro de los rangos adecuados de trabajo, para que no
se rompa la cerámica central por excesiva temperatura, ni se ponga
incandescente el saliente metálico, pero que sea suficiente para que se
quemen las partículas depositadas sobre la cerámica.
La bujía como elemento de diagnósticoUna inspección visual de las
bujías usadas puede suministrar importante información sobre la adecuidad
de su grado térmico, e incluso sobre el estado del motor. Veamos. La
tabla siguiente muestra vistas de bujías usadas, así como un comentario de
la posible causa de fallo en tal caso y su posible solución.

|
De este modo debe lucir una bujía
funcionando en buenas condiciones, observe que la cerámica y
electrodo centrales están limpios de depósitos extraños, lo que
indica que los depósitos que se han producido durante el trabajo del
motor se han quemado sobre la superficie, sin producir sedimentos
carbonizados conductores. Una pátina de color amarillo sobre la
porcelana, producida por cenizas pétreas indica buena temperatura de
trabajo.
|

|
Esta bujía ha estado funcionando por
mucho tiempo, observe el desgaste por erosión y los bordes
redondeados del electrodo metálico central, así como el color oscuro
de la porcelana debido a la gruesa capa de cenizas. Esta capa de
cenizas también puede verse sobre el electrodo de tierra. Puede
suponerse de buen grado térmico a juzgar por el largo período de
trabajo sin fallos. Debe ser sustituida por una nueva
bujía.
|

|
En esta bujía puede apreciarse una
gran capa de depósitos de cenizas en un período de trabajo no muy
prolongado (no hay desgaste notable del electrodo central). Este
problema es común con el uso de combustibles con muchos residuos de
cenizas o a la penetración de mucho aceite con aditivos al cilindro.
El grado térmico parece adecuado. Pruebe cambiando el tipo de
gasolina, y revisando las posibles entradas de aceite a la cámara de
combustión
|

|
Una capa de aceite cubriendo el
interior de la bujía, denota que el grado térmico de la bujía es
demasiado frío y/o que está entrando abundante aceite al
cilindro. Revise las posibles averías del motor en cuanto a las
posibles entradas de aceite por las guías de las válvulas o los
anillo del pistón. Cambie a un grado térmico mas caliente.
|

|
La formación de depósitos
semi-carbonizados en las partes activas de las bujías pueden poner
en corto-circuito ambos electrodos y desactivar la chispa. Este es
un fenómeno en ocasiones accidental, especialmente en el tránsito
urbano intenso. La solución puede ser retirar el sedimento o
cambiar la bujía, puede probarse si el incremento del grado térmico
a uno mas caliente hace este fenómeno sea improbable.
|

|
Típico de la bujía de muy alto grado
térmico, el cono de cerámica perfectamente blanco y los bordes
erosionados irregularmente del electrodo central indican que trabaja
a temperatura muy alta. Se puede prever un fallo prematura de la
bujía. Debe cambiarse a un grado térmico mas frío.
|

|
La rotura del cono de cerámica y el
desgaste total del electrodo central es un fenómeno común cuando el
motor funciona detonando con mucha frecuencia, los grandes
incrementos de presión erosionan el electrodo y rompen la
porcelana. Revise la puesta a punto del encendido y/o aumente el
octanaje de la gasolina que usa.
|

|
Esta bujía trabaja tan caliente que
los electrodos se tornan incandescentes y se erosionan en el punto
de contacto de la chispa que los semi-funde. Seguramente se ha
producido durante el funcionamiento del motor la pre-ignición del
combustible. Ponga bujías mas frías, revise la puesta a punto del
encendido o la calidad de la mezcla de aire y combustible,
probablemente sea muy
pobre.
|
|